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martes, 1 de enero de 2013

CAPÍTULO 2: Qué es dormir? (Parte 1)




Siempre dicen que los niños comen, duermen y cagan. Mentira de las gordas. Los bebés no duermen, punto. No hay más. Bueno, sí duermen, pero a cachitos. Como no sigas su ritmo de sueño vas lista! Si a eso le sumas que eres una dormilona compulsiva, que le das pecho-chupete y que tu hijo tiene el conocido síndrome de la cuna de pinchos (que si lo dejas en la cuna por muy dormido que esté se despierta) lo mejor es dormir con el bebé.

En nuestro caso éramos la “Kelly Family”: padre, madre, bebé y 2 gatos. De esa forma te ahorras el problema de: cuna, moises, minicuna?. Vaaa… Mejor cama de matrimonio. Eso sí, las noches eran horribles. No llegábamos a dormir más de una hora seguida y toda la noche arqueada para darle el pecho-chupete.

Aquí volvían los consejos: "no duermas con el bebé, dale pecho cada 3 horas que sino te usará de chupete". Señores, señoras, ginecólogos y sabiondos, yo sólo quería dormir y para dormir mal haciendo viajes de mi cama a al moisés y viceversa, como si fuera un tren de cercanías, prefiero dormir con mi cachorro en la cama y si al padre le molesta, que se vaya al sofá, que es adulto y lo entiende. Ya llegará su turno de cama.

Muchos se alarmaban: “déjala llorar que te está engañando, que saben mucho, que te toman el pelo”. Perdona? Pero si casi no ve, no sabe hablar ni razona, cómo va hacer todo eso? Supongo que reclama lo que necesita sino para qué llorar!

Un día escuché una amiga, “yo he hecho el Estivill”, el qué? Sí, era lo que ahora llamo Estivillera. “De qué se trata?” pregunté. Nada, tienes que dejar al bebé en su cuna con un muñeco y, si llora, entrar cada dos minutos a la habitación y decirle: “mamá está aquí, duérmete” e irte. Si soy sincera, sólo una vez la dejé llorar y casi muero de dolor, impotencia, angustia y miedo a que le pasara algo.

Nunca más lo intenté, la verdad. Me preguntaba cómo había gente que lo hacía. Era insoportable ver sufrir a tu hijo. A esta pregunta encontré la siguiente respuesta: “para mí es muy doloroso pero no podía más”. Es decir, primero: dejas llorar a tu hijo, ves que sufre, sufres pero no haces nada. MEEEEEC! Segundo, no puedo más? Yo tampoco podía más pero me sacrificaba cada noche, iba con un humor de perros por la vida, hacía siempre mala cara… pero era incapaz de dejar a mi bebé llorar.

Con el tiempo me he dado cuenta que cada familia es particular, que cada padre y madre es distinto al igual que pasa con los bebés. He llegado a respetarlo más no entenderlo. No el método, que me parece pirómano, sino que cada uno tiene un límite, unas circunstancias y que todo en general te pone ante tal situación que hace que hagas estas cosas.

Muchos de estos padres, hoy en día me dicen: “jo, mi hijo no quiere brazos, ni momentos de mimos junto a mí, qué suerte tienes que tu criatura es muy cariñosa” y yo pienso…lo mío me ha costado: horas sin dormir, niña en brazos mañana, tarde y noche, teta durante más de 4 horas seguidas…pero bueno, ahora tengo mi recompensa. A parte, tú no querías que el niño durmiera solo, no necesitara de los brazos y dejarlo llorar en el cochecito??…pues eso, a su bola.

FELIZ AÑO NUEVO!