Ser madre no te cambia la vida, te la da vuelta. Cambias tú, tus prioridades y entras en ese precioso desorden que es la crianza. En los cajones de las madres siempre hay: sentimientos, emociones, aventuras y desaventuras...Estas son las experiencias y aprendizajes de mi vida como madre y de las madres que me rodean.
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jueves, 1 de agosto de 2013
DÍA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA
Hoy es el día mundial de la lactancia materna y esta es mi manera de promoverla ya que al fin y al cabo, la practiques o no, es lo mejor para nuestr@s hij@s y ante eso no hay duda y está más que comprobado. Por lo tanto no os voy a hablar de los beneficios de la leche materna para el bebé porque es más que evidente.
Yo os voy a hablar, bajo mi experiencia y mi punto de vista, de los sentimiento que despertó en mi. Dar el pecho a mini yo fue muy duro, sacrificado y estresante al principio pero ha sido lo más hermoso que he hecho nunca.
Creo que nadie puede ver a un bebé desde la perspectiva de una madre que da de mamar. Su mirada, sus caricias...es mágico. Son momentos mágicos. Sólo estás tú y tu bebé. Es algo que sólo puedes hacer tú, con sus pros y contras, y eso da una grandeza a tu persona que no es comparable con nada.
Soy de las que piensa que las mamis que dan biberón a sus hij@s lo deberían hacer de la misma manera que se da el pecho (a demanda, a solas, con el mismo mimo, piel con piel, con ternura y estrés) para que no se pierdan esta experiencia tan hermosa. Pero normalmente, cuando veo a alguna madre dar el biberón a su hij@ en la calle nunca ha sido de esa manera.
Tal día como ayer, vi a un padre llevando a su bebé en el cochecito y la madre caminaba al lado dando el biberón a su hijo. Mientras ella miraba la playa, el bebé mamaba mirando hacia otro lado. No es lo mismo. He oído a amigas explicarme como ponían a sus hijos en la cuna y les daban el biberón mientras pensaban en la compra. No es lo mismo.
Sí, dar el biberón debe ser muuuucho más cómodo en muchas ocasiones pero pienso que nada es comparable a dar el pecho. Os aseguro que se para el mundo!
Mi consejo:
Si no quieres o no puedes dar el pecho, no lo hagas pero ofrece el biberón a tu bebé como si fuera el pecho. A veces no nos damos cuenta y desconectamos, y se acaba dando el biberón de manera mecánica, sin más. Eso con el pecho no pasa. Nunca puedes desconectar!
Si quieres darle el pecho, no te rindas y no creas lo primero que te digan para desanimarte. Infórmate, infórmate e infórmate. Hay miles de asociaciones de lactancia que te pueden ayudar y decir si realmente puedes o no dar de mamar a tu hij@.
Feliz día de la lactancia materna
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martes, 11 de diciembre de 2012
LA CRIANZA CON APEGO ES MI FORMA DE CAMBIAR EL MUNDO
La crianza con apego es mi forma de cambiar el mundo es una página de facebook de la que hace bastantes meses soy seguidora. No es más que una página donde enlazan noticias de crianza y las madres preguntan a otras madres y estas otras contestan con sus experiencias y bajo su punto de vista. La verdad me hice fan de esta página, no por su contenido, sino por su título ya que, llámame romántica, sueño con que este mundo corrupto y podrido cambie y eso, por desgracia, ya no está en nuestras manos sino en la de nuestros hijos.
Cuando eres madre o padre cambia tu mundo y va hacia una sola dirección. Tal y como están las cosas, te das cuenta que lo más puro, emocionante, real y sincero es el amor hacia tu hijo. Si crías a un hijo con amor, respeto, cuidando los detalles realmente importantes…muy raro tiene que ser todo para que no salga amoroso, respetuoso y cuidadoso con las cosas importantes. Para eso, para crear ese clima, vínculo y sentimiento con tu hijo tiene que haber apego. Una relación estrecha, real, sincera y bajo los pilares del amor.
Una crianza con apego, para mí, es una crianza que dedica el tiempo que la criatura necesita, que educa bajo el respeto, que escucha la opinión del niño aunque no se permita porque no es correcta. Que el adulto esté cuando llama el infante siempre y cuando sea razonable y que las rutinas que se han creado los mayores, sin importancia y que pueden esperar, no se impongan a los cariños que necesitan los pequeños.
Un niño necesita apego y el apego sólo es cariño. A veces, muchos olvidan que antes está ese pequeña atención para que ese niño sea feliz. Esa felicidad que vive y que transmites a tu hijo es la que luego, de mayor, querrá plasmar en todas sus relaciones.
Puede quedar muy ñoño, hippie o ridículo pero si lo pensamos bien, la única manera de cambiar el mundo es educando niños buenos, nobles, leales, legales…y para educar así hay que dar ejemplo.
La crianza con apego es mi forma de cambiar el mundo.
lunes, 19 de noviembre de 2012
CHARLA DE CARLOS GONZÁLEZ.
Hace unos días fui a una charla de Carlos González. Sí, ese pediatra maravilloso, respetuoso de los ritmos del niño, comprensivo con las madres sacrificadas al 200% y amante de los chiquitines llamados de alta demanda. No sé hasta qué punto ese señor con barba, menudo, de parla suave y aspecto tranquilo tendrá razón o no, pero la verdad que sales de la sala más tranquila contigo misma y con unas ganas locas de besar y achuchar a tu hijo. Ya sólo por eso vale la pena ir a verlo.
Por esa razón mi primer post de “El cajón de mamá” será sobre una larguísima charla que Carlitos, como le llamo yo, nos dio sobre las necesidades afectivas de los niños.
Carlos González empezó explicando que la conducta de los animales es instintiva y, dando el ejemplo de los primates, el animal que más se asemeja al ser humano, nos enseñó cómo aprenden estos casi hermanos a los que en general les llamamos monos.
Los bebés primates, aprenden encima de su madre y hasta que no se valen por sí mismos, es decir, se mueven de manera autónoma, lo hacen a cuestas de su madre. Portean. Carlos González explicó que el CAMINAR no se aprende sino que es una cuestión de madurez. Es un acto que lo hacen todos los humanos de manera instintiva, tras un proceso madurativo y que suele verse el resultado a cierta edad, dependiendo de cada criatura. Es decir, que por mucho que estimules a un niño a caminar, hablar, hacer pipi en el wc…no lo hará por mucho que insistas. Lo mismo al revés, por mucho que te empeñes en que un niño no camine, no hable y no sepa controlar esfínteres lo hará de manera instintiva tarde o temprano. Caminar, hablar, comer, controlar esfínteres y yo añadiría DORMIR, es algo que es instintivo, no se aprende, y el niño o niña lo hará cuando realmente esté preparado para ello ya que aprender es algo que se enseña, que necesita de un esfuerzo para aprender y se puede aprender o no. Por ejemplo: el inglés, las mates, tocar el piano, conducir…
El portear, crea ya un vínculo afectivo. Carlos González decía que queremos que nuestros hijos e hijas, ya de bebés, sean independientes. Pero, ¿cuándo somos independientes?. ¿Con 1 año, con 25, con 80, nunca?. Los bebés, criaturas al menos hasta los 2 años, no son independientes. Pero incluso los niños, por ejemplo, 5, 9 o 12 años, tampoco lo son. Un niño es dependiente de sus padres, en más o menos medida respecto a su edad, porque sin un adulto que lo cuide muere. Para el padre/madre/ tutor/abuelo/adulto, ¿qué es ser independiente? Que haga lo que YO quiero, como YO quiero y cuando YO quiero, que haga los deberes solo y que no moleste mientras miro un programa que me interesa en la TV. Seamos sinceros, eso no es ser independiente. El ser humano, todos nosotros, es un animal social y como tal NUNCA es independiente y siempre vive en grupo, sino muere (o bien entramos en una depresión de caballo).
Los niños con 10 días son capaces de dar órdenes, ¿cómo pueden hacer eso? Pues bien, Carlos González nos dijo que lo hacen de manera instintiva porque no saben hacer las cosas por ellos mismos. Necesitan que alguien que pueda, un adulto, cubra sus necesidades y eso lo hacen con la alarma del lloro. Comentario de adulto: “tiene 2 semanas y ya te está manipulando. Déjalo llorar”. No nos engañemos, los niños consiguen más cosas y nos manipulan mejor con mimos, risas y besos. ¿Para qué llorar si van a conseguir más cosas sin hacerlo? La respuesta es que, si los niños lloran es por algún motivo: hambre, frío, pañal, enfado, sufrimiento, dolor, tristeza…Lloran porque lo están pasando mal, no por gusto. Cuando tu hijo pide y das es independiente y si tu hijo pide y no das, es dependiente ya que depende de su tú quieres darle o no.
El pediatra explicaba que no se trata de hacer lo que quiere en todo momento sino que hay que prestarle atención si es razonable lo que pide y el momento. Es decir, no se trata de comprarle todos los juguetes del centro comercial de turno que pida o responder siempre que haga “ah” sino de atenderle cuando lo pide siempre y cuando no interrumpa algo realmente importante. En ese caso no le va a quedar otra que esperar.
Carlos González nos expuso un estudio que hicieron expertos con un grupo de niños. Estos estudiosos se dieron cuenta de que los niños menores de 3 años, cuanto mejor era su relación con sus progenitores, lo pasaban peor cuando se separaban de ellos (vínculo afectivo fuerte y miedo a la separación). Al mismo tiempo comprobaron que los niños de 5-7 años, cuanta mejor relación tenían con sus padres, mejor se portaban y hacían las cosas (como han tenido un vínculo afectivo fuerte no son inseguros, saben que sus padres estarán ahí si lo necesitan).
Como he expuesto anteriormente, nuestros hijos lloran porque quieren estar con nosotros, no hay más truco. Si los padres le dan abrigo, alimento, higiene…¿porqué llora?, ¿por interés?. No, porque te ama y quiere estar contigo y, poco a poco, van aprendiendo a “despegarse” dependiendo de muchas cosas. Todos los bebés que nacen en el mundo son iguales. Con el tiempo conocen su medio, aprenden y se adaptan. Necesitan tiempo y cada niño tiene SU tiempo.
El apego, o vínculo afectivo, es una necesidad básica y primaria para los pequeños. Es una base importantísima a la que no todos los padres/madres dan la atención necesaria. Este vínculo suelen hacerlo con una sola persona y normalmente es con la persona que más cuidados y tiempo pasa con la criatura. Este vínculo/apego dura toda la vida y no sólo eso, lo más importante es que de este vínculo dependerán los que el niño haga en el futuro. A mejor vínculo afectivo de pequeño mejores vínculos creará en su futuro.
Carlos González también nos habló de los celos. Dijo que éstos son causados por el amor que sienten hacia nosotros, sus padres. El 99% de los niños, se mete entre sus padres de manera instintiva por celos. Quieren que seamos de ellos y que estemos siempre por ellos. Exponía que los celos de los hijos son justificados porque no sólo no quieren que se rompa la relación afectiva sino que sin esta relación mueren, dependen de ella y por eso LLAMAN LA ATENCIÓN.
Los niños que llaman la atención es por celos (hermanito, padres, otro niño, amigo del padre, llamada telefónica…). Una madre debe vigilar siempre a su hijo y cuando no lo hace, por algún motivo u otro, ellos te lo recuerdan y LLAMAN LA ATENCIÓN. Es más, si un niño llama la atención de sus padres diciendo: “mamá, mira!” no llegaran a hacer cosas como llorar, pegarse cabezazos contra la pared, pegar a su amiguito o pintar la pared estilo Dalí. No les hace falta llegar a esa actitud porque antes ya ha tenido la respuesta de sus padres.
Siempre hay que ser razonable y ejercer con sentido común.
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